KASHRUT

LOS ALIMENTOS KOSHER

 

La Alimentación es un derecho de todos pero lo cierto es que miles de niños mueren cada dia de mala alimentación o nula. Mucho es lo que se puede hacer a nivel individual y colectivo para paliar en cierta medida la mala distribución y administración. Comprendemos que aunque se puede hacer mucho en el campo de la alimentación mundial, los enfuerzos humanos resultan muchas veces frustrantes ante las barreras del capitalismo global y de los gobiernos egoistas y ambiciosos.  Además un hecho es claro, que la solución a este problema global exige una coordinación a nivel de gobierno mundial que tan solo puede realizar nuestro Rey Mashiaj mediante el Reino Milenario de Ha'Elohím. No obstante, está claro que sus Leyes si nos interesan pues pueden ayudarnos no solo en la economía personal y familiar sino también a evitar la acumulación de sustancias perjudiciales para la salud en nuestros organismos imperfectos. Creemos que un vistazo a las leyes dietéticas que se nos dío en el pasado mediante la TORAH, nos va a ayudar, si cabe, a tomar en serio en nuestras vidas el buen uso de una "sana alimentación" pero sin ir a la vez a extremos perjudiciales.

 

Nuestra Elección

La palabra hebrea "Toráh" significa "enseñanza". Y la Toráh vino a convertirse como en el "Manual del Usuario" para nuestro pueblo en forma general y particular. Además de instruirnos en las cuestiones religiosas, también nos enseña cómo y para qué El Eterno quiere que utilicemos cada recurso que estén a nuestra disposición, y además para que hemos sido creados cada uno de nosotros. Para ellos, debemos saber elegir correctamente como queremos vivir nuestras vidas, si las mismas han de conducirce en pos de los lineamientos establecidos por la Toráh, o viviremos segun nuestros propios instintos, desciciones y emociones personales.

 

Nuestro pueblo por años a buscado la forma de relacionarse correctamente con El Creador, y solo se logra ello, obedeciendo Su Toráh. La Toráh no nació del puro concepto humano o inspiración terrenal, sino que fluyo directamente a través del Rúaj de Elohím en cada uno de los escritores sagrados, convirtiéndose en una revelación divina, completa y perfecta.  Cada mitzvót allí enunciado, son la guía dadada por Elohím a Su pueblo, a fin de hacerlo "un pueblo especial y diferente a los pueblos de la tierra".

 

Uno debería acatar las ordenes del Creador sin cuestionar (comprendiéndolas o no, y si son de mi agrado o no), pero además de su cumplimiento, siempre estuvo presente por parte de Elohím de que su pueblo comprendiera, sintiera e incorporara cada enseñanza, haciéndolas parte del hombre mismo, y que su cumplimiento no sea motivado por el "rigor" de una sanción, sino "por el amor" que la persona tiene y siente a Su Creador. Por ello desde el comienzo existió el "libre albedrío" o "libre voluntad" para elegir otorgado por Elohím al ser humano: el camino ancho o el angosto, la senda de justicia o de injustica, lo bueno (tov) y lo malo (ra), lo correcto o lo incorrecto, pero El Eterno advierte, que si nos equivocamos en la elección de seguro dentremos consecuencias (Devarím -Deuteronomio- 28).

 

Al guardar cada mitzvá (mandamiento) no solo le decimos a Elohím que le amamos, sino que estamos dispuestos a vivir según Su voluntad. Y en esta relación de amor y dependencia, El no nos pide cosas irracionales y que no se pueden cumplir, por el contrario, son fáciles de cumplir y todas parten de la decisión del hombre mismo, y al hacerlo, podemos decir que vivimos conforme a Sus designios. Cada uno de estos pedidos proceden de Él, son sus requirimientos para su "pueblo kadoshím", ¿nos hemos de negar? ¿seremos desleales a esta relación? ¿seguiremos nuestros caprichos y voluntad antes que a El? Por su puesto que no. Yeshúa Ha'Mashiaj nos decía: "Si ustedes me aman, guardarán mis mitzvot (mandamientos)" (Yojanan -Juan- 14:15). Y estos "mitzvot" que Él habla, son los que estan en la Toráh.

 

Pregunta: ¿Son todas las Mitzvot, entonces, caprichos Divinos, sin explicación racional?
Respuesta: Los preceptos de la Toráh se dividen en tres categorías en cuanto a su racionalidad.

  • Mishpatim: Leyes racionales. Por ejemplo: "no asesinar, no robar, honrar a los padres, etc.".
  • Edot: Leyes testimoniales. Por ejemplo: "Shabat, Pésaj, Sucot, etc". Atestiguan y representan algo específico en nuestra historia o en nuestra relación con Elohím.
  • Jukim: Estatutos irracionales. Por ejemplo: "la prohibición de comer cerdo o cocinar carne con leche".

La palabra "Jukim" (Juká en singular), está relacionada etimológicamente con la palabra hebrea "Jakiká", tallar. Las enseñanzas jasídicas explican que esto nos da una comprensión mayor en cuanto a la función de esos preceptos irracionales. Una letra tallada proviene de la profundidad de la piedra en la cual está tallada, a diferencia de una letra escrita que tapa el lugar donde está escrita. Una letra escrita es algo impuesto, mientras que una letra tallada es algo expuesto. Nuestra comprensión de los preceptos racionales sirve para ocultar nuestra relación esencial con Elohím, ya que hacemos las cosas porque nosotros las entendemos. En cambio los preceptos irracionales, al no tener otra justificación más allá de ser deseos del Creador, sirven para dar expresión abierta y libre a esa conexión esencial. O sea, que su cumplimiento, no tienen una explicación lógica, solo los cumplimos porque le amamos y esto está dentro de Su voluntad.

 

Me acuerdo de una vez hablando sobre este tema y alguien preguntó:

- ¿la única razón por no comer cerdo es porque Di-s no quiere? ¿Es eso y nada más?
- "Si", le dije.
- "No puede ser",-  me insistió.

- "Dígame", -le dije-, "Ud., ¿por qué come cerdo?"
- "Porque me gusta", - afirmó.
"¿Es eso y nada más?" - pregunté.
- "Si", - me dijo.
- "Pues este es justamente el tema", -expliqué-. "Tienes que elegir entre tu antojo y el de Di-s; si vas a comer cerdo porque a ti te gusta, o vas a abstener de comer cerdo porque a Di-s no le gusta que nosotros lo comamos..."

 

 

Kashrut

Las leyes de la dieta

Las leyes de las comidas permitidas y prohibidas en la ley judía son varias. Si nos atenemos a la primera fuente de las Sagradas Escrituras, Bereshit (Génesis) 2:16, cuando Elohím coloca al primer hombre, Adám, y a su mujer, Javáh (Eva), en el Edén, entre las recomendaciones que les hace figura "... de todos los árboles del jardín podrán comer...". No existe en esta primera fuente bíblica ninguna mención de comida de otra índole (animal). Sólo escuchamos nuevamente sobre este tema en Bereshit cuando el texto nos habla acerca de la proximidad del diluvio universal, sus implicancias, Noaj (Noé) y el arca que Elohím le manda a construir para salvarlo a él y a su familia de este castigo, como también en la primera división entre animales puros e impuros que el texto menciona. Las limitaciones que son impuestas a la dieta de un judío las encontraremos en los textos subsiguientes de la Toráh.

 

Las leyes de "Kashrut", es decir de la comida apta para el consumo, se basan en una idea fundamental: El hombre es en parte lo que come o ingiere. La segunda idea tiene que ver con el concepto que encontramos en Devarím (Deuteronomio) 14:1-3: ". .. Ustedes son hijos de Adonay su Elohim... Porque tú eres un pueblo consagrado a Adonay tu Elohim: Adonay tu Elohim te eligió de entre todos los pueblos de la tierra para ser su pueblo atesorado. No debes comer nada aborrecible".

 


ANIMALES PERMITIDOS Y NO PERMITIDOS

El texto detalla los animales permitidos, los cuales deben reunir dos condiciones fundamentales para ser aptos al consumo del pueblo judío. 


Pezuña partida y ser rumiante

  • Devarím (Deuteronomio) 14:6:"... todo animal de pezuña y que rumie entre los animales, ese podrás comer...". Es decir que deben tener las dos condiciones simultáneas.
  • Devarím 14:8: "... el camello, la liebre y el conejo no comeréis... asimismo el cerdo, pues aunque tiene la pezuña hendida, no rumia. Impuro será para vosotros, de la carne de ellos no comeréis ni tocaréis su cuerpo muerto...".  

Luego los profetas nos vuelven a advertir de ello en:

  • Yeshayah (Isaías) 65:3-4: "Un pueblo que delante de mi rostro me provoca continuamente, sacrificando en huertos, y quemando incienso sobre ladrillos a demonios que no existen. Se acuestan a dormir entre sepulcros, y pasan la noche en cavernas por buscar sueños; aun ellos comen carne de puerco [Le 11:7 / De 14:8] y el caldo de sus sacrificios, todas sus vasijas están profanadas. Ellos dicen: 'mantén la distancia, no te acerques a mí, porque yo soy más Kadosh que tú.' ¡Este es el humo en mi ira, un fuego que arde todo el día!".
  • Yeshayah (Isaías) 68:15-17: "¡Porque miren! Adonay vendrá como fuego, y sus carruajes serán como el torbellino, para impartir su ira furiosamente, su reprensión con fuego ardiente.  Porque Adonay juzgará a toda la humanidad con fuego y con la espada, y los muertos por Adonay serán muchos.  "Aquellos que se apartan y se purifican a sí para poder entrar en los jardines, entonces siguen a uno que ya estaba ahí, comiendo carne de puerco, y las abominaciones y ratón, [Le 11:29 / De 7:26] todos serán destruidos juntos," dice Adonay".

Peces

A continuación habla el texto de los peces permitidos, que deben reunir dos condiciones: tener aletas y escamas, ambas cosas simultáneamente (Devarím 14:9). De aquí se desprende que los "langostinos, pulpos y mariscos en general" estában prohibidos en la Toráh.


Aves

  • "... Toda ave pura podéis comer..." (Devarím 14:11). En síntesis, las aves para ser "kasher" deben reunir dos condiciones: no ser aves de rapiña (águila, cuervo, etcétera) ni aves nocturnas. 
  • "... También todo insecto alado será impuro para vosotros, no se comerá..." (versículo 19). Aún los animales permitidos tienen restricciones: "... No mezclarás leche con carne en la cocción de los alimentos ni en forma cruda, carne con ningún derivado lácteo..." (Devarím 14:21). Tanto las aves como los demás animales deben ser carneados de una manera especial, por un "Shojet" (hombre piadoso y adiestrado especialmente para esta tarea). Los animales no pueden estar enfermos ni defectuosos, ni estar muertos antes de ser faenados. Si no reúnen todas estas condiciones son "Treifá", nombre generalizado para lo que no es apto para el consumo de un judío. Está prohibido ingerir sangre "No comerán nada con su sangre"  (Vayiqrá, Levítico 19:26) de ahí que los embutidos de sangre o morcillas así como la cocina de platos como la lámprea en su sangre y otros estén fuera de la alimentación sana que Elohím le dió a Su Pueblo Yisra'el. Hay un procedimiento especial en la preparación de las carnes. Salarlas para desangrarlas, ya que la sangre simboliza el alma o la nefesh en ella y la vida representada en la sangre siempre era sagrada a la vista de Elohím y solo se empleaba para hacer sacrificios cruentos en símbolo de la redención o expiación necesaria para el perdón de pecados: "Y ustedes no deben consumir sangre alguna, sea de ave o de animal, en ninguno de sus establecimientos...  Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo se la he asignado a ustedes para hacer expiación por sus vidas sobre el altar; es la sangre, como vida, la que realiza la expiación. Por eso le digo al pueblo yisraelita: Ninguna persona entre ustedes debe ingerir sangre, ni el extranjero que reside entre ustedes debe ingerir sangre. Y si algún yisraelita o algún extranjero que reside entre ustedes caza un animal o un ave que se puede comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra. Porque es la vida de toda carne –su sangre es su vida. Por eso le digo al pueblo yisraelita: Ustedes no deben ingerir la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre. Cualquiera que la ingiera será cortado" (Vayiqrá, Levítico 7:26 / 17:11-14).


Vegetales

Sobre los frutos de la tierra, todos pueden comerse. Existen restricciones en cuanto a sembrar las semillas en la tierra. Está prohibido mezclar distintas semillas de trigo y cebada en una misma parcela (Kilaim) para que no se degeneren y salga algo híbrido, algo muy a tener encuenta hoy cuando la globalización demanda tantos alimentos transgénicos, pero al pregunta aqui es obvia: ¿quien sabe más sobre lo que sucede en nuestro organismo cuando ingerimos a la corta o a la postre un alimento de este tipo?...La respuesta también es bastante obvia, la Toráh de Ha'Elohím nos invita a la alimentación sana y segura. También, en cuanto a los frutos de los árboles se deben guardar ciertas normas. Recién podrán ser comidos los frutos del árbol al quinto año de haber sido plantado. Antes el fruto es considerado "Orlá", no apto para el consumo (Vayiqrá, Levítico 19:23-24). Hay muchísima reglamentación sobre las condiciones que deben reunir los animales para ser kasher, como tratados en la Mishná y posteriores. Al ser un tema tan cotidiano se trataba siempre de cumplirlo con el rigor máximo. Existe la figura del "Mashgiaj" (supervisor), entrenado en estas normas, cuya tarea es supervisar al matarife en el faenamiento, en las carnicerías, restaurantes y casas de comidas para cuidar y hacer cumplir todas las reglas concernientes a la kashrut. Debe estar a la vista el certificado de kashrut otorgado por el rabinato superior de cada comunidad judía. Y por supuesto en Israel tiene rango nacional. Toda institución oficial, gubernamental (ministerios, hospitales, dependencias militares, escuelas, etcétera) tiene cocina kasher. En los círculos ortodoxos estas normas y cuidados son extremados, ejerciendo ellos mismos la supervisión de la "Shjitá" (faena) y todo lo concerniente al tema. Las dos fuentes bíblicas fundamentales respecto del tema las encontramos en Vayiqrá 11:1-47 y Devarím (Deuteronomio) 14:1 al 21.